Capítulo 2: Ordeño

Tabla de Contenido

Comportamiento en el periodo de ordeño

Es bien conocida la importancia de la calidad de la ubre, pero hay bastante desconocimiento sobre la forma correcta de ordeñar para evitar enfermedades como la mastitis, cuyo tratamiento es costoso y produce una importante disminución en la producción.

Para prevenir la disminución en la producción y las consiguientes pérdidas económicas, es necesario conocer los factores ambientales y fisiológicos que afectan la lactancia, además de las prácticas de ordeño y la estructura de la ubre. Es más importante que este conocimiento lo tenga y lo aplique quien ordeña la vaca que el asistente técnico o el propietario.

Anatomía de la ubre

La ubre o glándula mamaria está compuesta por cuatro compartimientos separados entre sí por un tabique central fuerte, el cual hace de sostén y separa la ubre en derecha e izquierda y dos ligamentos transversos. De su estructura y agarre al cuerpo de la vaca depende, en gran parte, la duración de la ubre y, por tanto, la vida productiva de la vaca.

Las ubres pendulosas, sueltas y despegadas del cuerpo son más susceptibles a golpes y traumatismos. Este factor es hereditario y debe tomarse en cuenta para corregirlo en la descendencia, a través del uso de toros que transmitan a sus hijas buen soporte y, en general, una buena estructura.

La pared transversal divide la ubre en cuartos anteriores y posteriores, cada uno de los cuales es independiente con mecanismos de producción separados.

La mastitis se trasmite, generalmente, por el canal del pezón. La vía más frecuente de contagio es la mano del hombre o la pezonera de la máquina ordeñadora.

Producción de leche

La producción de leche ocurre a nivel celular. Un conjunto de células forma un alvéolo que es la unidad mínima de producción de la leche.

Los alvéolos llegan en ductos secundarios que van a los ductos principales, muchos de los cuales llegan a la cisterna.

La producción de leche es un proceso continuo y, por lo tanto, la leche debe sacarse mínimo una vez cada 24 horas en vacas de baja producción y dos veces diarias, con intervalos de 10 a 14 horas como mínimo, en vacas de mediana producción.

Salida de la leche

Para que la leche producida en la ubre pueda ser extraída, existe un mecanismo hormonal, algo complejo, a través del cual se antagonizan dos hormonas principales:

La oxitocina, que está encargada de permitir que se aflojen muchas fibras musculares internas que sostienen la leche a nivel de alvéolos y de ductos; también actúa sobre los esfínteres del pezón para producir la “baja de la leche”, que se logra por un mecanismo de estímulo producido en forma natural por el “apoyo del ternero”. En el ordeño sin ternero la vaca se condiciona para liberar la oxitocina por un estímulo dado a la glándula pituitaria del cerebro. Este impulso lo producen el alimento dado en el establo, el sonido de las máquinas ordeñadoras y la presencia de personas conocidos para el animal. Una de las mejores formas de estimular una vaca lechera es lavando la ubre inmediatamente antes del ordeño.

La otra hormona que interviene es la adrenalina. Debido a que cualquier alteración que moleste a la vaca, inmediatamente antes del ordeño o en el momento del mismo ordeño, produce la presencia de adrenalina en el torrente sanguíneo. La función de esta hormona es permitir una contracción muscular que cierra los ductos y aprieta los esfínteres, por lo cual, la vaca retiene la leche que hay en su ubre. Después de varios minutos y, si se vuelve a estimular, habrá nuevamente una fase de ordeño, de lo contrario, no será posible ordeñarla.

El manejo desempeña un papel muy importante en todo este proceso y la presencia de personas o animales extraños en el establo puede contribuir a una mayor retención de leche, con la consecuente pérdida económica y el peligro de mayor incidencia de mastitis. A la vaca lechera le gusta la rutina en su manejo y las alteraciones inciden en su mecanismo acondicionador y, por tanto, en su producción.

Sistemas de ordeño

El primer sistema de extracción de leche es el natural, utilizado por el ternero, que es la succión de la leche a través del pezón, sometido a una presión negativa entre la lengua y el paladar del ternero. Este mecanismo ha sido simulado por la máquina ordenadora, a través de la pezonera que tiene una doble pared, en esa cavidad (la que existe entre paredes) se hace un vacío que genera una presión negativa superior a la presión interna de la ubre.

En el sistema manual, la mano del ordenador empuja la leche a través del canal del pezón sin producir ningún vació, este sistema a pesar de ser el más común en nuestras lecherías no es el más adecuado cuando se trata de vacas de alta producción. Para vacas de alto rendimiento, es mejor hacer un buen ordeño mecánico; el ordeño manual puede causar traumatismo en la ubre y, a la larga, descolgamiento de la misma al ceder los ligamentos central y lateral que la sostienen.

Los primeros sistemas mecánicos de ordeño fueron inventados en Inglaterra hace aproximadamente 150 años, pero su perfeccionamiento y aplicación comercial se logró a partir de 1920, en países como Suecia, Alemania e Inglaterra.

El primer sistema de extracción de leche es el natural, utilizado por el ternero, que es la succión de la leche a través del pezón, sometido a una presión negativa entre la lengua y el paladar del ternero. Este mecanismo ha sido simulado por la máquina ordenadora, a través de la pezonera que tiene una doble pared, en esa cavidad (la que existe entre paredes) se hace un vacío que genera una presión negativa superior a la presión interna de la ubre.

En el sistema manual, la mano del ordenador empuja la leche a través del canal del pezón sin producir ningún vació, este sistema a pesar de ser el más común en nuestras lecherías no es el más adecuado cuando se trata de vacas de alta producción. Para vacas de alto rendimiento, es mejor hacer un buen ordeño mecánico; el ordeño manual puede causar traumatismo en la ubre y, a la larga, descolgamiento de la misma al ceder los ligamentos central y lateral que la sostienen.

Los primeros sistemas mecánicos de ordeño fueron inventados en Inglaterra hace aproximadamente 150 años, pero su perfeccionamiento y aplicación comercial se logró a partir de 1920, en países como Suecia, Alemania e Inglaterra.

Factores fisiológicos de la lactancia

Son los que dependen del animal en sí, de su anatomía, de su comportamiento fisiológico, de su constitución genética y de sus reacciones bioquímicas; las cuales no pueden ser controlados en forma inmediata por el hombre.

Los factores fisiológicos son:

estado de lactancia;

persistencia de la lactancia;

estado de gestación;

fase del ordeño;

edad del animal;

tamaño de la vaca;

el tipo funcional y la producción;

el periodo de celo o calor;

estado de enfermedad o stress.

La combinación de todos estos factores determina una mayor o menor producción lechera.

El efecto de algunos factores, por ejemplo un estado febril sostenido, puede secar una vaca.

Lo ideal es que una vaca tenga una lactancia de 10 meses, un descanso como vaca seca o horra de 2 meses, para luego quedar preñada antes de 100 días después del parto y dar una cría cada año.

Factores ambientales en la lactancia

Este conjunto de factores deben ser mejorados para maximizar la producción de leche:

secado de la vaca;

periodo seco;

condición al momento del parto;

ordeño previo al parto;

intervalo entre ordeños;

ordeño incompleto;

sistema de ordeño;

efecto del clima;

ejercicio físico;

aplicación de drogas y hormonas;

efecto del manejo;

efectos de la alimentación.

RECUERDE:

La producción de leche es hereditaria y, por tanto, deben tenerse en cuenta sistemas de selección de toros y vacas.

El éxito de un buen ordeño dependerá del conocimiento que se tenga del funcionamiento de la ubre y de la utilización de los métodos adecuados para la extracción de la leche.

En vacas de mediana y alta producción es conveniente el uso de ordeñadoras mecánicas, con las cuales se agiliza la labor de los ordeños y se puede producir con mucha más higiene.