Capítulo 4: Vaquillas y vacas horras o secas

Tabla de Contenido

Alimentación

Terminada la etapa de cría inicial, la ternera continúa un periodo en el que se puede desarrollar más libremente debido a que sus funciones digestivas ya operan como las del rumiante. Se requiere una serie de cuidados que le permitan alcanzar el peso para el primer servicio a una edad adecuada. Del desarrollo que adquiera, dependerá, en gran parte, su capacidad productora de leche y su eficiencia reproductiva.

Este proceso de desarrollo no se debe confundir con un proceso de ceba, sino que debe orientarse hacia el crecimiento y el desarrollo muscular y esquelético. Una vaquilla con deficiencias nutricionales resulta un problema y lo mismo sucede cuando hay un engorde excesivo, ya que tiende a distorsionarse su actividad reproductiva. Para no caer en ninguno de los dos extremos, es necesario mantener unas prácticas que se ajusten al desarrollo eficiente del animal.

HAY QUE EVITAR EL ENGORDE EXCESIVO DE LAS VAQUILLAS.

Condición de las praderas

Condición de las praderas

Los potreros que se van a dedicar a las vaquillas deben ser, sin lugar a dudas, los mejores de la granja. Deben presentar pasto tierno y bien manejado. En muchas explotaciones, se acostumbra conducirlas delante del hato en una rotación rápida que les permita solamente descopar el pasto, ya que la vaquilla tiene mucha habilidad para escoger la parte más nutritiva.

Con praderas bien manejadas y utilizando pasto de alto valor nutritivo, se consiguen buenos resultados. Sin embargo, es recomendable recurrir a concentrados que aporten a la vaquilla lo que el pasto por sí solo no puede dar.

Sales minerales

Los mejores resultados en crecimiento de los animales se han obtenido cuando las sales minerales se dejan permanentemente al alcance del animal. Estas deben tener niveles adecuados de calcio y fósforo, además de otros elementos indispensables para el animal, tales como: hierro, cobre, zinc, magnesio y cobalto.

Cuando los pastos están bien fertilizados y se encuentran en buenas tierras, las necesidades de minerales van a ser menores. Lo mismo sucede cuando se suplementa con concentrados.

EL CONSUMO DE SAL ES INDISPENSABLE PARA EL DESARROLLO DE LAS VAQUILLAS.

Peso y edad ideales

El desarrollo de la vaquilla se puede medir periódicamente en base a su peso. Se trata de obtener un peso de aproximadamente 350 kg a los 14 meses de edad. Época en la cual la vaquilla debe entrar en servicio (cruce). De acuerdo con la edad, las vaquillas deben presentar los pesos que se indican en la siguiente tabla:

EL PRIMER SERVICIO (CRUCE) SE LO DEBE REALIZAR CUANDO LA VAQUILLA PESA 350 kg

Servicio (cruce o monta) y gestación

Una vez que la vaquilla ha sido servida y el examen médico indica que está en gestación, las exigencias de alimento disminuyen y la vaquilla puede mantenerse solo con pasto, debido a que está más tranquila y lo utiliza mejor. Debe continuar con el consumo de sal mineral y no es indispensable la suplementación con concentrados hasta los siete meses de gestación. En esta época se necesita establecer una suplementación con concentrados a fin de que la vaquilla tenga buenas reservas en su cuerpo para una lactancia con buena producción y duración. De otro modo, la vaquilla entraría al parto y empezaría a agotarse progresivamente, afectando su producción de leche y, posteriormente, su reproducción. En los dos últimos meses de gestación no es bueno economizar porque, pasado el parto, la economía inicial se traduce en pérdidas.

SOLO EN LOS DOS ÚLTIMOS MESES DE GESTACIÓN SE LE DEBE DAR SUPLEMENTOS ALIMENTICIOS

EL PRIMER SERVICIO SE LO REALIZA A LOS 14 o 18 MESES, CUANDO LA VAQUILLA PESE 350 kg.

EN LOS ÚLTIMOS DOS MESES DE GESTACIÓN EL SUPLEMENTO DE CONCENTRADOS AYUDA Y FACILITA EL PARTO.

Las ventajas de una alimentación con concentrados antes del parto en la vaquilla son:

mayor persistencia en la lactancia;

mayor producción de leche en la fase inicial de la lactancia;

mejor comportamiento reproductivo en su siguiente ciclo;

mejor comportamiento al momento del parto.

Dependiendo del tipo de concentrado que se utilice, la cantidad recomendada es de aproximadamente 2 kg diarios en comederos amplios, de tal manera, que todas tengan acceso a la comida.

Alimentación de la vaca horra o seca

Se considera vaca horra a la hembra que ha suspendido su lactancia y se halla preñada. De acuerdo con la duración de la lactancia, varia mucho el término de este estado; sin embargo, la vaca horra tiene un periodo de descanso más corto mientras más eficiente sea el manejo del hato, por lo cual, los 60 días previos al parto deben aprovecharse para acumular buenas reservas de nutrientes para soportar el volumen de la próxima lactancia.

Cuando faltan dos meses para el parto, la vaca debe recibir 2 kg diarios de suplementos en el concentrado y se la debe llevar a buenas praderas con topografía no muy inclinada, con agua a voluntad y cerca de las instalaciones de la granja para observarla en el momento del parto.

VACA HORRA ES AQUELLA QUE HA SUSPENDIDO SU LACTANCIA Y ESTÁ PREÑADA.

Pesaje de animales

Para pesar animales hay dos métodos:

Uno consiste en utilizar una báscula y el otro en usar una cinta de pesaje, la cual viene graduada, de tal manera, que al medir el pecho del animal por detrás de los brazos, da el valor de la circunferencia en centímetros, el cual está relacionado con el peso del animal.

El peso de una vaca nos indica su estado de salud, la evolución de la gestación y, sobre todo, el balance entre alimento consumido y leche producida. Las vacas mal alimentadas pierden peso y pueden agotarse al producir leche. Hay vacas con bajo potencial genético que, a pesar de que se engordan con abundante alimentación, producen bajas cantidades de leche. Una vaca lechera adulta debe mantener su peso corporal con una variación máxima de 100 kg adicionales cuando esté en un avanzado estado de gestación.

EL PESO DE LOS ANIMALES DEBE ESTAR DE ACUERDO A LA EDAD.

UNA VAQUILLA EN EL PERIODO DE GESTACIÓN DEBE AUMENTAR 100 kg DE PESO COMO MÁXIMO.